Descripción
La caja para revelado es una solución práctica para el procesado manual de radiografías en clínica o laboratorio, ya que permite trabajar con mayor control de luz y orden en el manejo de líquidos y placas, por lo tanto resulta útil cuando buscas un flujo simple y repetible en espacios reducidos.
Origen: Chile
Contenido: 1 unidad
Medida: Largo 30 cm; Ancho 20 cm; Alto 20 cm
Caja para revelado para procesado manual de radiografías
Uso clínico y de laboratorio
Procesado más ordenado. La caja para revelado se usa para apoyar el revelado y fijado de películas o placas según tu protocolo. De este modo, puedes mantener los pasos en un solo lugar y reducir manipulaciones innecesarias. Además, su formato ayuda a separar el área de trabajo del resto del box, lo que facilita mantener limpieza y rutina constante.
Tamaño y manejo en espacios pequeños
Medidas pensadas para el banco. Con 30 × 20 × 20 cm, esta caja para revelado es fácil de ubicar en mesones y zonas técnicas. Por ello, sirve como apoyo cuando no cuentas con un cuarto oscuro dedicado o cuando necesitas un punto de procesado compacto. Asimismo, al tener dimensiones claras, puedes planificar mejor el espacio para recipientes y pinzas, sin improvisar.
Recomendación de uso y cuidado
Rutina simple y segura. Antes de comenzar, prepara los líquidos y verifica la ventilación del área. Luego, usa la caja para revelado para mantener el flujo de trabajo sin cruces, y limpia la superficie al terminar para evitar residuos. Además, evita golpes y guarda la caja seca, ya que esto ayuda a mantener su forma y un cierre correcto en el uso diario.
Complementos compatibles
Químicos adecuados para un buen resultado. Para completar el proceso, conviene usar soluciones consistentes y mantener recambios a mano; por ello puedes complementar con un revelador radiográfico en tu estación de trabajo.













