Descripción
La Arti-Fol BK 28 de Bausch es una cinta articular ultra delgada pensada para el control de contactos oclusales cuando necesitas una marca clara y repetible en ajustes finos. Además, su presentación en dispensador facilita el corte y el manejo en box, por lo tanto ayuda a mantener un flujo clínico ordenado en pruebas de coronas, incrustaciones y controles de oclusión en rehabilitación.
Marca: Bausch
Origen: Alemania
Contenido: Cinta articular en dispensador, 20 metros
Arti-Fol BK 28 para control oclusal preciso
Marcación confiable. La Arti-Fol BK 28 está diseñada para transferir color con nitidez, incluso cuando el ajuste debe ser conservador y controlado. Asimismo, al trabajar con una película muy fina, permite detectar interferencias sin aumentar de forma relevante el espesor entre arcadas, de este modo la lectura clínica suele ser más realista. Para detalles técnicos oficiales del fabricante puedes revisar Bausch Arti-Fol.
Buena lectura en superficies difíciles
Cerámica, zirconia y metal. En restauraciones pulidas o glaseadas, la marcación puede volverse irregular si el material no transfiere bien. Con la Arti-Fol BK 28, la señal suele mantenerse visible y definida, por ello facilita ubicar el punto exacto a ajustar y confirmar el resultado en cierres repetibles durante la sesión.
Espesor 12 µ para ajustes finos
Contacto más cercano a la función. La cinta articular de 12 µ ayuda a identificar contactos altos sin “falsear” la oclusión por exceso de espesor. Además, la Arti-Fol BK 28 es útil cuando estás afinando cúspides, crestas marginales o zonas de guía, especialmente en pruebas previas a cementación.
Dispensador y control del material
Trabajo más limpio y rápido. El dispensador permite cortar la cinta a demanda y mantener el rollo protegido, por lo tanto reduce desperdicio y mejora el orden del set. Asimismo, en controles posteriores, la Arti-Fol BK 28 se vuelve práctica para alternar entre marcación y ajuste sin detener el procedimiento.
Consejo de uso y complemento
Resultados consistentes. Seca la superficie y solicita cierres suaves, cortos y repetibles; además, evita deslizamientos largos si buscas un punto puntual. Para manipular la cinta con mayor control en posteriores, puedes apoyarte con una pinza Miller, que facilita posicionar el material sin contaminarlo.














